Realismo mágico.

¡Hola a todos y a todas!

Durante estas semanas he estado leyendo un libro tras otro (aunque es verdad que he estado así todo el año prácticamente) y vengo a hablaros de dos de ellos que tienen en común su pertenencia al Realismo Mágico. El Realismo Mágico es un movimiento literario surgido a mediados del siglo XX en la literatura hispanoamericana donde se incluyeron elementos fantásticos y «mágicos» dentro de la narración, con el propósito de sacar más significados dentro de esa realidad gracias a la fantasía.

undefined Ed. Círculo de Lectores.

El primer libro del que os voy a hablar es Como agua para chocolate (1989) de Laura Esquivel. Este libro me tenía con curiosidad hacía poco tiempo y decidí leerlo antes de que acabara el año. Es el primer libro de Realismo Mágico que me leo en la vida ya que ni siquiera en el instituto leí ninguno de esta tendencia y considero que hice muy bien en empezar por este ya que terminé muy enganchada a él. Para agregar una pequeña sinopsis sin destripar mucho el libro; trata de Tita, la hermana mayor de una familia que vive en el norte de México, quien está enamorada de un muchacho llamado Pedro, aun sabiendo que no podrá vivir en amor con él ya que tiene que cumplir con la tradición familiar que es que la hermana menor es la encargada de cuidar de la madre cuando esta sea mayor. Además, Tita es la que se dedica a cocinar en la casa, y las recetas, divididas en cada capítulo que a su vez va por cada uno de los 12 meses del año, agregarán ese toque mágico en la historia – y en más de un momento os entrará el hambre al leerlo -.

undefined Ed. Espasa Calpe.

Por otra parte, Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez (1967), es uno de esos libros que tenía pendientes desde hacía años. Lo leí a continuación del de Esquivel para poder comparar ambos y tratar más el Realismo Mágico, y la verdad es que aunque no me disgustó, no me llegó tanto como el anterior. Este trata la vida de la dinastía de los Buendía y cómo a pesar del paso del tiempo y de época la vida acaba siendo cíclica para todos ellos en la ciudad de Macondo, con confusión entre la vida y la muerte de los personajes, y también entre el espacio y el tiempo.

Ambos tienen en común la vida familiar donde gira la historia, además de que los personajes muertos – o fantasmas – están presentes y a pesar de su estado participan en la historia como uno más y toman acciones dentro de la vida de los vivos, haciendo que haya una conexión muy fuerte entre la vida y la muerte. En el caso de Como agua para chocolate, no se centra tanto en la narración sino que también podemos encontrar diálogo entre los personajes, en cambio, en Cien Años de Soledad sí que predomina la narración, lo que quizás lo hace más costoso a la hora de leerlo. Otro de los aspectos que me pareció común entre ambos libros fue que en el tema del amor, la parte de Remedios la bella (en Cien Años de Soledad) es lo que más se asemeja al amor de Tita y Pedro (en Como agua para chocolate); y aunque en una primera impresión parece que en el caso de Como agua para chocolate hay más parte romántica, en Cien Años de Soledad también se sostiene la historia en ese aspecto. Por otra parte, en Cien Años de Soledad se pueden comprobar muchos elementos políticos y de violencia que transcurren en Macondo, además de alusiones a la religión, por lo que se puede considerar más reivindicativo; aunque también hay que tener en cuenta cómo Tita intenta cambiar el destino de su vida y rebelarse contra la tradición familiar en Como agua para chocolate. Por último, me gustaría destacar cómo García Márquez construyó en torno a Macondo una historia donde la ciudad es una protagonista más que aporta distintos valores a cada personaje – y en la lectura de este libro recomiendo tener una libreta al lado para apuntar personajes y hechos y así que resulte menos confuso -.

En definitiva, ambos son libros que recomiendo para comenzar a tratar el Realismo Mágico, movimiento que considero muy interesante y único, ya que se puede asemejar a la fantasía pero cada autor le da sus toques especiales.

¡Espero que os gusten estas obras!

Muchas gracias por leerme.