lecturas que transmiten nostalgia

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¡Hola a todos y todas!

Aunque esto en realidad dependa más de las circunstancias de cada uno, es cierto que el otoño es una época que trae mucha nostalgia con ella, no sé si porque los cielos encapotados nos cubren la cabeza y nos hacen pensar más en el pasado o por pura casualidad. La cosa es que aunque hace dos semanas os traje una entrada sobre lecturas recomendadas para el otoño ya que inspiraban a leerlas en estos momentos por la atmósfera que proyectaban, hoy me gustaría traeros un par de recomendaciones que más allá de eso lo que directamente transmiten es esa sensación de pena por el pasado a través de otras sensaciones o el ambiente que las rodea.

undefined Ed. Planeta

En primer lugar, quiero hablar sobre La Sombra del Viento (2001) de Carlos Ruiz Zafón. Novela que pertenece a la saga de El Cementerio de los libros olvidados. La primera vez que leí este libro, solo me dio tiempo a leer el principio y un par de páginas más, ya que no era mío, pero quedé totalmente enganchada y sabía que tenía que seguir leyéndolo y saber qué pasaba después. No sé si es porque está todo ambientado en el mundo de la literatura – tema que me gusta muy poco como ya sabéis (ironía) – pero al sumergirme en él y sus historias cruzadas hace no pueda parar de leer. Narrado por Daniel Sempere, nos lleva a la España de principios del siglo XX, más concretamente a la ciudad de Barcelona, que según Daniel, es una ciudad gótica y algo oscura que nos conduce a un misterio continuo y a la intriga por saber qué puede estar ocurriendo en cada rincón. Al igual que podemos encontrar un personaje serio en Sempere padre, por otra parte podemos disfrutar del toque de humor que le da un personaje tan característico como Fermín Romero de Torres, quien nos dará ganas de al menos tomarnos un café con él para que nos cuente sus batallitas y nos haga reír un rato. Como dijo Zafón en una de sus entrevistas, y cosa que comparto yo también, es un libro que está escrito de tal manera que se proyecta en el teatro de la imaginación, y es que aunque cada uno pueda ponerle una cara a Fermín, por ejemplo, es cierto que el personaje está tan bien trazado que hace que su personaje sea tan especial e importante en la historia. Finalmente, debo decir que este homenaje de la literatura va muy bien acompañado por los otros libros de la saga (El Juego del Ángel (2008), El Prisionero del Cielo (2011) y El Laberinto de los Espíritus (2016) ), así que os invito a que os adentréis en este mundo de intriga.

undefined Ed. Círculo de Lectores

Por otra parte, y aunque transmita nostalgia de otra manera, Chocolate (1999) de Joanne Harris, es un libro que me lleva también al pasado y que lo recuerdo con bastante cariño desde que me lo leí. Contado desde el punto de vista de Vianne, quien narra su mudanza con su hija Anouk a Lansquenet-sur-Tannes, en el suroeste de Francia, nos narra cómo es su comienzo no solo abriendo su chocolatería La Céleste Praline, sino también cómo será el recibimiento en el pueblo. Su llegada hará que todo allí cambie, ya que tendrá de su lado a algunos vecinos que encontrarán en el chocolate su terapia, y en contra al párroco del pueblo quien verá en ella a una mujer con algún tipo de don que solo traerá malas tentaciones entre los habitantes. En esta lucha que se formará en torno a Vianne se verá bien claro tanto el miedo sentido por muchas personas del pueblo como esas ansias por la libertad. En mi opinión, el hecho de que se use el chocolate como instrumento para cambiar la vida de todo un pueblo es algo bastante original, ya no solo por ser chocolate, sino por cómo Vianne lo irá introduciendo. – Debo añadir que si os gusta el chocolate, seguro que os entrará en más de un momento mucha hambre -.

Espero que disfrutéis de estas lecturas tan distintas pero que nos llevan a la nostalgia por igual, y si tenéis más recomendaciones al respecto siempre son bienvenidas.

¡Muchas gracias por leerme!

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